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Máximo Sandín

La Función de los Virus en la Evolución


 La llamada "revolución molecular" producida en los últimos veinte años, ha aportado una gran cantidad de información detallada sobre la estructura y función de los últimos componentes fundamentales de los procesos biológicos. Los, a veces, espectaculares hallazgos especialmente de la genética molecular y del desarrollo, alcanzan una resonancia en los medios de comunicación que raramente se concede a cualquier otra materia científica. Sin embargo, resulta sorprendente (o tal vez no) que una ciencia tan pujante (incluso tan "de moda"), se haya convertido en una acumulación de datos, cada vez más minuciosos y, al mismo tiempo, cada vez más desconectados entre sí, incluso contradictorios en muchas ocasiones. Esta situación es consecuencia de la inevitable especialización a que se ven obligados los científicos, para profundizar más y más en sus campos de estudio. Y así, se ha llegado a una auténtica incomunicación entre distintas disciplinas, cuyas diferentes perspectivas son imprescindibles para una adecuada interpretación de los datos. Pero, si tenemos en cuenta que se publican 35.000 revistas científicas, que arrojan la ingente cantidad de unos 20 millones de artículos anuales, nos encontramos con que, cada especialista, no dispone de tiempo suficiente (naturalmente descontando el imprescindible para dormir y demás necesidades fisiológicas) para estar al corriente de todo lo que se publica sobre su materia de estudio, y mucho menos de otras disciplinas.


Dpto. Biología U.A.M.

Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural. Tomo 95. Año 1998

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Máximo Sandín

Las sorpresas del genoma


A lo largo de la historia de la Ciencia (de nuestra historia y de nuestra ciencia), hemos asistido a una sucesión de cambios drásticos en la concepción (interpretación) de la realidad, a medida que aumentaba el "poder de resolución" de las técnicas e instrumentos con que se la observaba. Con el microscopio, "aparecieron" las células, unidades básicas de todos los seres vivos. También "nos encontramos" de golpe, con los microorganismos "inexistentes" hasta entonces. Con el telescopio, la Tierra "saltó" del centro del Universo a la periferia... Resulta sorprendente (para los filósofos o los físicos tal vez no), cómo la descripción "objetiva" de un mismo objeto o fenómeno, y en última instancia, de la realidad, puede cambiar en función de la perspectiva desde la que se observe.


Departamento de Biología
Facultad de Ciencias. Universidad Autónoma de Madrid.
Bol. R. Soc. Esp. Hist. Nat. (Sec. Biol.), 96 (3-4), 2001, 345-352.

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Máximo Sandín

Sobre el origen del Hombre

Debido a su especial condición, el campo de estudio de la evolución humana (el estudio de nuestra propia historia y naturaleza biológicas) es, quizás, la disciplina científica en la que resulta más aplicable el repetido aforismo científico de que “la teoría influye en las observaciones”. Es decir, asumida una base teórica como cierta, las “observaciones objetivas de la realidad” son, en muchas ocasiones, interpretaciones elaboradas en función de lo que creemos cómo debería de ser si ésta operase tal y como nos predice la teoría.


Supuestamente, las teorías científicas pretenden estar basadas en observaciones objetivas de los hechos que describen, pero, incluso para la Física, la ciencia que probablemente ha alcanzado el máximo nivel de precisión en la predicción de los resultados con la Mecánica Cuántica, la interpretación de la realidad depende de la perspectiva desde que se la observe. Y, si esto es así, la cita que encabeza este escrito nos puede aportar algunos indicios sobre las coordenadas, tanto espaciales como temporales, que definían la situación del observatorio desde el que Darwin describía “su” realidad.

Facultad de Biología. UAM

29/12/2002

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Máximo Sandín

Teoría Sintética: Crisis Y Revolución

Desde su mismo nacimiento, la teoría Darwinista adolecía de notorias lagunas que eran reconocidas por su autor. Tanto la observación de las especies naturales, como los datos del registro fósil, mostraban patentes discrepancias con dos de sus componentes centrales: la Selección Natural, y el cambio gradual, problemas que inquietaban profundamente a Darwin y a algunos de sus seguidores.


Pero estos problemas, claramente observables, fueron "resueltos" de una forma teórica por los modelos matemáticos de la Genética de Poblaciones, con lo que a mediados de este siglo, el Darwinismo se consolidó en forma de Teoría Sintética Moderna, modelo evolutivo aceptado mayoritariamente desde entonces por la comunidad científica.

Mientras tanto, observaciones contemporáneas provenientes del campo de la Embriología, sumaban nuevas discrepancias entre los datos observados y el Modelo Teórico.

Esta discrepancia ha llegado a su punto máximo a partir de los descubrimientos de la Genética Molecular, y especialmente de la Genética del Desarrollo. La implicación de elementos móviles, virus endógenos, secuencias repetidas, genes homeóticos .... en la transmisión de información genética, y la complejidad de su actuación durante el desarrollo embrionario, ha convertido dicha divergencia en abierta contradicción.

Estas evidencias contradictorias con su modelo teórico fundamental, han conducido a la Biología, a una situación que se corresponde con lo que Thomas Kuhn define como crisis en la Ciencia.

En este contexto, los crecientes indicios de origen viral para las secuencias antes citadas, junto con la capacidad de los virus para integrarse en los genomas animales y vegetales, aportaría un mecanismo evolutivo de carácter infectivo susceptible de dar respuesta a los problemas antes mencionados.

La confirmación de esta hipótesis constituiría lo que para Kuhn es una "revolución científica" y el subsiguiente cambio de Paradigma ya que afectaría, no sólo al mecanismo evolutivo, sino también a su interpretación y significado.



Dpto. de Biología,

Universidad Autónoma de Madrid
ARBOR , N.º 623-624. Tomo CLVIII. Nov.-Dic. 1997.CSIC.Madrid